Porque la vida es efímera, y no sabes nunca cuando va a terminar. Nadie lo sabe. Es como una noria, una noria que sube despacio y cuando ya estás arriba no te dá tiempo de apreciar las vistas porque baja a la velocidad de la luz. Y eso pasa, eso pasa mucho, pero tu no te dás cuenta. Nadie se entera. Nadie lo hace hasta que pasa algo malo, y eso descoloca.